¿Se ha preguntado alguna vez como es que actúan las dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas?
Sorpresivamente, la respuesta puede estar en su hígado. Los investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) han identificado una hormona hepática conocida como la FGF22 la cual es requerida para oxidar los ácidos grasos, y de ese modo quemar las calorías. De acuerdo con el autor principal del estudio, cuando la dieta es extremadamente baja en almidones y azúcares, los niveles de azúcar en la sangre bajan sustancialmente, por eso es que los músculos y el cerebro se convierten en fuentes de energía alternativas. Por consiguiente los ácidos grasos se rompen en el hígado y son convertidos en ketonas, lo cual le sirve como la principal fuente de energía.
El estado metabólico conocido como ketosis, está caracterizado por niveles bajos de insulina durante un estado de ayuno, la inanición o mientras se está llevando una dieta baja en carbohidratos.
Las investigaciones de los estados metabólicos de los animales, sugieren que el asunto no radica en cuantas calorías se consumen, sino en el tipo de calorías lo que hace la diferencia.
Por eso basándose en esta investigación, que tipo de dieta se recomienda? Las dietas que limitan los carbohidratos y eliminan las grasas transgénicas y al mismo tiempo incluyen fibra y grasas buenas, parecen ser las más saludables, especialmente entre aquellos individuos que son propensos a desarrollar diabetes.